LA PERSONALIDAD: LUCES Y SOMBRAS

Empecemos definiendo el concepto “Personalidad”, según  Wikipedia:

“La Personalidad  es un constructo psicológico, que se refiere a un conjunto dinámico de características psíquicas de una persona, a la organización interior que determina que los individuos actúen de manera diferente ante una circunstancia. El concepto puede definirse también como el patrón de actitudes, pensamientos, sentimientos y repertorio conductual que caracteriza a una persona y que tiene una cierta persistencia y estabilidad a lo largo de su vida de modo tal que las manifestaciones de ese patrón en las diferentes situaciones posee algún grado de predictibilidad”..

images (2)Partiendo de esta definición, podríamos decir que La Personalidad es “la forma” en que aprendemos a gestionar nuestra vida; entendiendo por esto la manera de comportarnos ante las situaciones cotidianas, los conflictos, los retos… Nuestra Personalidad es “nuestra manera de ser”, “nuestra manera de comportarnos”; es la forma en la que hemos aprendido a situarnos en medio de nuestro entorno, de nuestro sistema, de nuestra familia; dependiendo, también, de nuestra `propia “biología” , de nuestros recursos naturales, genéticos… pero no es todo lo que somos, no es todo lo que podemos ser.

Un bebé es totalmente “puro”, no está condicionado, ni limitado, todavía no está “protegido” , está “abierto”, expuesto, es muy vulnerable. Pronto (a veces en la misma gestación, o en el parto) empieza a experimentar que no todas las situaciones son agradables, que también hay experiencias desagradables; comienza a percibir que las reacciones externas ant sus necesidades, ante sus peticiones, no son siempre bien recibidas y no tienen la respuesta deseada.

De una manera inconsciente empezamos a cerrarnos, nos contraemos ante la vivencia de no recibir la respuesta que deseábamos o que necesitábamos, poco a poco “evitamos” manifestar algunos deseos, de alguna manera notamos que no son “bien recibidos”. Por otra parte, la vivencia de no encontrar respuesta a nuestra petición, siendo seres muy vulnerables y totalmente dependientes es no solo dolorosa, sino amenazante.miedo-2
El niño entra en un proceso, inconsciente, de selección de actitudes propias y poco a poco aprende determinadas estrategias que, de una u otra manera, le estabilizan, ya que producen una respuesta positiva en mamá, en papá… es aquí donde empieza a crearse el “EGO”, la Personalidad, el Eneatipo.

Nuestra personalidad es la forma que hemos aprendido de mostrarnos de una manera determinada para poder tener una “mirada” de mamá/papá; así aprendemos a reprimir, o a no sentir determinadas necesidades que de una u otra manera no “pueden” ser cubiertas por ellos, o que no son “bien vistas”, ni aceptadas.
La personalidad, por tanto, está totalmente condicionada por la familia en la que nacemos (nuestro sistema)  y por el momento concreto en el que  “llegamos” a ella.
Profundizar en nuestra personalidad, es descubrir nuestras  estrategias, nuestros límites, nuestros condicionamientos;es  descubrir cuánto hemos renunciado a ser como realmente somos. Porque a la vez que vamos creando y formando nuestra personalidad (la cual es imprescindible para que podamos vivir de una manera más o menos estable en nuestro entorno) también se va creando la Sombra, la parte oscura de la personalidad.
doble-personalidadLa Sombra es el conjunto de cualidades y actitudes que, de manera inconsciente e inevitable, tratamos de ocultar a nosotros y a los demás; aquellas que en nuestro ámbito no son aceptadas y que su aparición produce inquietud y/o desaprobación.
La Sombra aparece acompañada de malestar, incomodidad, cierta vergüenza, agresividad… nos pone en situación incómoda, nos inquieta. Tiene diferentes manifestaciones: represión de los aspectos o cualidades que no queremos que se muestren; somatización, si los rasgos reprimidos los desterramos al cuerpo; proyección, cuando vemos en los demás lo que no somos capaces de ver en nosotros; identificación, cuando consideramos algún rasgo de otra persona como “ideal”, o como “imprescindible”, y lo convertimos en nuestra auto-imagen, en la única  forma de ser o de actuar en la que nos sentimos seguros, en la “mejor”..
Es por estas manifestaciones que pensamos que la Sombra es algo amenazante, que nos persigue, de lo que debemos protegernos, pero esta es una forma “infantil” de mirarlo. La Sombra es parte de nosotros, una parte importante e imprescindible para poder desplegarnos con plenitud, como seres completos.

De manera simbólica podríamos decir que en la Sombra viven  “personajes” que representan algún aspecto personal que no es admitido, son características o cualidades que se han distorsionado al no poder expresarse. Así, por ejemplo: la ira suele ser la manifestación de fuerza reprimida; la  rebeldía a menudo “habla” de  diferencias que no pueden ser expresadas; la  timidez puede ser la otra “cara” de la espontaneidad frustrada…Los personajes de la Sombra, los Villanos, son cualidades que a lo largo del tiempo se han visto reprimidas o negadas, y que se han ido volviendo más oscuras, más desconocidas, más amenazantes.

La-flor-y-el-cuchillo.2012-Foto-secuencia-del-cortometraje-.Intercambio-de-luz.

Pero lo más interesante de todos estos personajes es que no sólo no son “nuestros enemigos”, sino que en cada uno de ellos podemos encontrar alguna cualidad sin desarrollar, en potencia; o alguna necesidad no satisfecha;  o nuevas formas de mostrarnos que son muy genuinas, muy particulares.

Trabajar con La Sombra significa  descubrir algo más de cómo somos, de cómo nos limitamos, de cómo nos escondemos, incluso de cómo nos boicoteamos… y, desde esa nueva comprensión, poder´ser más completos.