III Módulo de habilidades terapéuticas y/o personales: Terapia cráneo-sacral biodinámica

La ESCUCHA ACTIVA desde la práctica de la TCSB : Terapia Cráneo Sacral Biodinámica.  La QUIETUD.

Oír, escuchar, percibir, intuir…. nuestro vocabulario nos indica cuántos matices y posibilidades puede haber con respecto a la “comunicación”… verbal? visual? corporal?

¿Sabemos escuchar,  recibir,  tomar el mensaje del otro, sin más. Sin tener que darle nuestra opinión, o contarle algo nuestro, o demostrarle su error, su “atasco”….?  quizás lo primero será preguntarnos si sabemos lo que es escuchar, si realmente tenemos conciencia de lo que significa, en profundidad, escuchar.

18514_923416741054736_2627208262012976339_nLa escucha es todo un arte. Implica una actitud libre de prejuicios, de expectativas, de intenciones… incluso de “buenas intenciones”.  No me refiero ahora a una conversación en la que dos o tres partes hablan y cuentan sus respectivas historias; no, es algo más intenso? quizá, pero, sobretodo, más VACÍO.

Si quiero escuchar a alguien tendré, para empezar, que guardar silencio y después  “abrirme” al otro desde todos mis sentidos, desde un espacio libre en el que se puede mostrar la historia que quiere ser contada.

Todos nosotros tenemos historias de vida no gestionadas, ancladas en nuestro cuerpo… esperando a poder expresarse, a poder contarse. La escucha activa  permite y aporta ese espacio seguro en el que puede aparecer esa historia que al ser expresada se suaviza, se sana. El cuerpo habla cuando hay alguien que le escucha; habla y cuenta su propia historia, tal y como fue, a veces con emoción, con dolor, con miedo…

Hemos aprendido, de maneras variadas y diferentes, a seguir adelante, a adaptarnos a lo sucedido, a aguantar, a reprimir…. a sobrevivir. De forma inconsciente nos olvidamos de vivencias y/o experiencias que han sido difíciles, que hemos vivido como duras, como dañinas;  esto ha sido imprescindible para continuar, también ha sido difícil y costoso, necesario; pero  no significa que no están, que no tienen consecuencias; un día sin saber porqué, de pronto, emergen como punta de un iceberg; un pequeño contratiempo, una pequeña crisis y nos derrumbamos, inexplicablemente ya que no era “para tanto”, pero lo que ha ocurrido  es que ha puesto en evidencia algo mucho mayor, más antiguo.

En nuestra cultura hemos olvidado lo que significa ESCUCHAR y, más concretamente,  escuchar a nuestro cuerpo;  éste   continuamente nos da señales y avisos, pero no somos conscientes, ni siquiera los percibimos hasta que un día aparece síntomas emocionales, o físicos,o  conductuales, incluso  enfermedades.Incluso hemos olvidado  que es nuestro propio cuerpo el que a menudo “soluciona” estos problemas, con su potencial sanador y que podemos “confiar” en él, desarrollándolo, potenciándolo.

cranioLa TCSB es un método, una técnica, una práctica que nos enseña a escuchar; a estar, a ser….. de tal forma que, una vez que ya somos (por decirlo de una manera, puesto que Ser somos siempre, aunque lo olvidamos) podemos ofrecer al otro, o a nosotros mismo,  un espacio seguro y cálido en el que se puede mostrar aquello que “quiere ser escuchado”, ya que, a menudo, el propio acto de la escucha, es ya un acto de sanación.

La calidad del terapeuta es aquí la cualidad de un buen escuchador. ¿Cómo?

Descubrir nuestra línea media, nuestro centro, y hacer de ella un Testigo de lo que ocurre, imparcial pero cercano, neutral pero cálido. La calidad del escuchador depende de su propio estar, de su propia conciencia de su centro.

¿Qué es la terapia craneosacral biodinámica? Es una terapia manual, suave y eficaz, en la que el terapeuta escucha, a través de la percepción en las manos, los ritmos y movimientos internos del cuerpo (de huesos, músculos, órganos, fluidos internos…) cómo se mueve y manifiesta la vida en el interior del cuerpo.

“Navegar” por las MAREAS, aprender a sentir los distintos niveles que hay en todos nosotros, más lentos, más superficiales, más intensos..

6Con la marea corta aprenderemos a escuchar nuestra historia más física, más estructural; con la marea media iremos bajando en nuestro cuerpo, en nuestra vida (incluso en nuestro pasado) e irán emergiendo y apareciendo historias que quieren ser escuchadas, y con la marea larga” caeremos” en el Silencio; caeremos en esa parte de nosotros más serena, más calmada, desde la que surgen respuestas y/o posibilidades nuevas, recursos desconocidos, fuerza de la Vida que está siempre ahí, esperando a mostrarse. y desde ahí, de manera inesperada y suave, la Quietud, la manifestación del Aliento de Vida, el reencuentro con lo que Somos. Y como consecuencia… paz, calma, serenidad, estabilidad…. fuerza.