ENEAGRAMA: NUEVE FORMAS DE VIVIR LA VIDA.

El Eneagrama es una forma de “estudia-nos”; es un método que nos ayuda a descubrir y entender nuestra personalidad, entendida ésta como un patrón de conducta compuesto por cualidades positivas y negativas,  estrategias, condicionamientos, limitaciones, miedos, virtudes y pasiones…

Lo hemos creado de manera inconsciente, en nuestra infancia, para “vivir en medio del momento, situación y  familia concreta a la que pertenecemos”.
La experiencia de ser un “ser humano” se caracteriza por vivir y experimentar un mundo de dualidad, de experiencias paradójicas, de situaciones “inseguras”, esto produce una sensación profunda y  dolorosa de carencia y de miedo (más o menos reconocido, o escondido en limitaciones o fijaciones de conducta).

eneagrama-1“Somos seres eternos”, pero la experiencia humana nos “mete de lleno” en un mundo no solo temporal, sino limitado y, a menudo, amenazante.
Pero en cada uno de nosotros “queda”  un recuerdo de lo que en realidad somos Seres divinos, completos, eternos… cualidades como Amor, Serenidad, Humildad, Autenticidad, Veracidad, Ecuanimidad, Valor, Sobriedad, Magnanimidad y Amor (las nueve ideas santas que describe Almaas en su libro “El eneagrama de las Ideas Santas”) se han “distorsionado”; nos hemos desconectado y ahora, sin saberlo, las buscamos, convirtiéndose en ese anhelo que todos llevamos dentro y que nos impulsa a buscar “algo más” que lo que aparenta ser.

Sin saberlo, como fruto de vivencias dolorosas de separación, de inquietud, de amenaza… el niño empieza a crear su patrón, que vendrá condicionado por la Idea Santa o cualidad divina concreta de la que se ha sentido desconectado, la que de alguna manera ha perdido a través de vivencias dolorosas “del mismo tipo”
Nuestro patrón, nuestro ENEATIPO, se convierte en la “envoltura de nuestra alma”, “en la capa protectora”; con la finalidad única, vital, de protegerla del dolor de la desconexión .

1290179282602_fEs una “realidad inevitable”, ya que por mucho que hayamos sido amados por los nuestros, ellos mismos tienen esta “carencia”, esta falta de plenitud que da el no sentir el Amor incondicional (con mayúscula) aun cuando puede haber bastante o incluso mucho amor condicional (y este con minúscula).
Nuestro Eneatipo se va formando de manera inconsciente y sutil;  es realmente un gran “logro” del ser humano, la complejidad de su formación, de su desarrollo y de su “utilización”; pero, a lo largo del crecimiento, por muchos motivos y especialmente por el desconocimiento de él, así como de el tipo de vida en el que nos desenvolvemos… se va endureciendo hasta que se convierte en una “estructura sólida y rígida” que es nuestra propia cárcel; poco a poco creemos  (básicamente) que “SOMOS ASÍ”…  en vez de descubrir que hemos hecho una “especie de sucedáneo” de las Ideas Santas o cualidades divinas esenciales.

Así, como no sentimos el Amor, intentaremos ver el mundo en rosa; como no podemos confiar en la vida, creeremos que todo depende de cómo lo hacemos; o en vez de saber que cada uno tiene la fuerza suficiente para vivir su vida creeremos que nosotros tenemos  que hacer algo por ellos… y así, según cada eneatipo, según el tipo de desconexión, según la “herida” que ha producido ésto en nosotros, tenderemos a una forma de ser concreta (nuestro eneatipo); desde ahí viviremos “esclavos y sometidos a él”, puesto que ni siquiera lo conocemos.
Frases como “genio y figura hasta la sepultura”; “yo soy así y si no te gusto, lo siento” o “siempre he sido así, no puedo cambiar” … nos delatan como seres limitados y nos alejan de poder vivir la plenitud de experimentar y vivir la vida SIN tantos límites, miedos y carencias.

El “miedo básico” aparece en cada uno como fruto de experimentar “como real” la posibilidad de NO SER: es como un agujero negro que amenaza con engullirnos si nos acercamos demasiado a él; así, desarrollaremos  estrategias de protección y/o defensa para estabilizarnos.

El anhelo queda siempre como “señal” que nos recuerda que en realidad somos YA completos, aunque ahora no lo vivimos así. No tenemos que hacer nada , no hay nada que conseguir… sólo hay que recordar-lo.

atrapadoEl anhelo del alma queda también sumergido, olvidado por la aparición del deseo básico, que surge para cubrir el miedo básico, para evitar que lo sintamos. El miedo básico forma el núcleo del eneatipo y el deseo básico es el “sucedáneo” que hemos desarrollado para compensar, para proteger; en realidad es sustituto del alma, de las cualidades divinas.  Pasamos de Vivir en la plenitud, a vivir  limitados por nuestra personalidad, prisioneros.

Con el eneagrama podremos “seguirle la pista  a este agujero negro”, a esta sensación de desaparecer, de no ser;  esto nos conducirá a nuestra herida básica.  Nos ayudará, también,  a “ir paso a paso”, a ir desvelando nuestros miedos y, a la vez, nos indicará cómo sostenernos, que características positivas tenemos (los tan conocidos dones o virtudes) y cómo acceder a ellas.

El eneagrama toma el momento actual: cómo soy yo; cómo se ha formado mi eneatipo; a partir de qué herida ´básica se ha estructurado  y cómo des-identificarme con él.

crecer-lapso-de-tiempo-amaryllis-flor-florecer-secuencia_121-73353Desde el auto-conocimiento podremos “aflojar” nuestra personalidad y ampliar nuestro despliegue personal.

No “tenemos” que conseguir algo, sino “dejar” que se muestre lo que Somos.